sábado, 24 de marzo de 2012

NO SÉ QUÉ HACER

      No sé qué hacer


—No sé qué hacer, amigo.

— ¿Por qué dices eso, mujer? ¿Te pasa algo?

—Pues resulta que vivo dos vidas y a punto de vivir tres.

— ¡Cómo? ¿Cómo está eso, no entiendo?

Platicaban sentados, un hombre y una mujer, en el restaurante muy cerca de donde me encontraba. La pareja se ve que son muy buenos amigos y se conocen desde hace varios años. Platican con toda la confianza y la tranquilidad. La mujer es morena y de estatura mediana, de buen vestir; es decir, se ve elegante, que vive en la ciudad y de una posición económica estable. Su pelo es corto y pintado de un rojo bajito, el maquillaje es apenas visible y de sonrisa afable. Diría que trabaja en alguna oficina, tal vez de gobierno. El hombre, usa un vestuario casual: camisa de cuadros, pantalón de mezclilla y unos zapatos negros bajitos y muy bien peinado.

Siguen platicando y sin ocuparse de la gente que está cerca, pero estas ni siquiera se percatan de la charla:

—Te platico. Tú, conoces a mi marido y sabes que con él me llevo bien. No hemos tenido pleitos. Ambos nos entendemos: hay apoyo entre nosotros, en nuestros proyectos, en nuestros sueños y en las cosas que queremos hacer. Él nunca me ha faltado el respeto, lo quiero y me quiere.

— ¿Y luego, qué pasa…?

—Pero, aun diciendo que entre nosotros todo marcha perfecto, hay cosas que no encajan del todo bien. Como tú sabes, nosotras las mujeres no sólo necesitamos que nos escuchen, nos quieran, nos consientan con regalos, nos digan que nos aman; esto es tan sólo una parte de lo que una mujer necesita para sentirse bien.

—No entiendo. Entonces ¿Qué es lo que hace falta?

—Pues, que en las noches sólo platicamos un poco, ni siquiera nos miramos. A veces ya ni me platica del cómo le fue durante el día. Si yo le platico sólo contesta con algunas palabras cortas; luego se da vuelta para darme la espalda y se duerme. Pasan varias noches para que haya unos besos y alguna entrega de amor. Y se ha vuelto todo tan rutinario que ya no espero nada, nada nuevo. Es decir, que ni siquiera sé si espero que haya algo.

— ¿Y eso qué quiere decir?

—Desde hace un par de años salgo con un amigo y es con él con quien vivo todos esos momentos de entrega, de entrega sin restricciones, sin tapujos, sin miedos, sin condición, sin…

— ¡Para! ¡Espera….espera! ¿Qué estás diciendo? ¿Me estás diciendo que tienes un amante? Eso no lo puedo creer y menos de ti. ¡Jamás me lo hubiera imaginado! Pero,… ¿qué vas a hacer, mujer?

—Hasta hace unos meses me había acostumbrado a esta vida: vernos ocasionalmente y llegar a mi casa, atender a mi marido en una forma más amable, más tolerante, más cariñosa y hasta más comprensiva. También creo que mi marido sabe que hay algo o alguien quien me hace actuar distinta; pero calla. En ocasiones siento cómo me observa de una forma interrogante.

— ¡No, no, no me digas que hay alguien más! Eso sí que no lo puedo creer.

—Por cuestiones de trabajo me enviaron a una reunión fuera del estado. Asistí. Expuso un hombre que, desde la primera palabra enunciada, me impactó. Me quedé embobada escuchándolo hasta la última palabra. Me pareció un hombre inteligente, interesante, atrayente. No, no sé qué me pasó, me dejó impactada. No perdí ocasión para pedirle su correo electrónico y darle el mío. Le dije que me había gustado su participación, que estuvo genial, interesante y novedoso. No recuerdo qué más le dije. Al regreso de la comisión me llevé la sorpresa de me había dado de alta como uno de sus contactos. Me gustó. Así comenzaron las charlas. Primero pregunté de él: sobre su vida personal, familiar. Supe entonces que era casado, con tres hijos, un matrimonio estable. Le comenté que yo también estaba casada y con un buen hombre, comprensivo, cariñoso y que nuestra relación está muy sólida. Creo que le mentí un poco. Ni siquiera sé por qué no de le dije la verdad.

— ¡No, amiga! Me has dejado sin palabra. No sé qué decirte. Sigue. ¿Qué más pasó? Ya, sigue contando.

—Así fue como comenzamos a chatear por la web. Poco después comencé a extrañarlo mucho, sólo abría mi correo para buscar algún mensaje suyo o comenzar la charla, charlas que de repente eran interminables. Ni siquiera quiero despedirme, más bien, no quiero dejarlo. Él me tiene anonadada, y es por todo lo que me dice o lo que me manda: música, poesía de él o de algún otro poeta; o sus cuentos. Me tiene como adormilada, me tiene enamorada.

—Ay, no. No me digas eso. Ahora sí que me va a dar un infarto.

—Pues es muy curioso, raro, extraño; todo esto. A veces creo que Dios nos puso en el mismo camino.

—No, eso no es cierto. No creo que creas que Dios hace esto.

—Ha sido tanta la coincidencia, incluso me mandó una canción que se titula así: "coincidir", que se ha convertido en mi favorita. Pues sueño con él: imagino que está a mi lado acostado, que en las mañanas preparo el desayuno para él y desayunamos juntos, después vamos a trabajar y encontrarnos después. Yo me imagino caminando por la sala recién bañada, perfumada, con una bata delgada, provocativa y verlo cómo me desea. Que los fines de semana él prepara el desayuno, me sirve la comida, platicamos, salimos a caminar juntos; en la tarde, comemos en algún restaurante, vamos al cine o, nos quedamos en casa y disfrutamos de alguna lectura o de una buena película.

Sí, estoy viviendo mi sueño. Vivo un sueño hecho realidad.

— ¿Verdad que no estoy loca? Dime que no lo estoy.

—Ay, mana, cómo decirte que no lo estás, pero todo esto es una verdadera locura.

—Ah, esto no es todo.

—¡¡¡¡¡Nooooooooooooo!!!!!! Pues ¿Hay más?

—Sí, un poco más. Este fin de semana, o sea mañana, viene a verme. Siento tanto nervio y no sé qué hacer.

—Ay, mana, no sé qué decirte. Suertuda.

—Tengo tantas ganas de verlo. Pero estoy aterrada.

—Ay, amigis. Mejor descansa bien esta noche y le consultas a la almohada porque lo que es yo ni siquiera tengo palabra. Me dejaste sin habla. Yo ya quisiera tener tantita suerte como tú.


Marcelino Hernández Beatriz.

Marzo 2012


Cuento publicado en Antología de cuento breve. serieal Estaciones. Grupo editorial BENMA. Marzo 2012

viernes, 23 de marzo de 2012

ESTE ES MI MUNDO

Este es mi mundo

Miro mi mundo que he construido
a base de palabras, ideas y sueños
cada palabra en su justo momento y significado
tan exacta, tan pefecta y tan iluminada

Cada idea con el verdadero sentido de la realidad
la realidad que es simple y con mis propios colores
los colores más floridos que apiciguan mis dolores
porque toda la irrealidad para mí es toda la verdad

Vivo en mi mundo hecho con la verdad y la justicia
vivo en mi mundo con luz y sabores
no importa que haya sinsabores
todos, hombres y naturaleza hermanados.

Sueño que sueño en un mundo lleno de flores
donde soy uruga, soy viento, soy sol, soy ave
donde duermo, río, bailo, camino y canto
sí, este es mi sueño, es mi mundo, yo le pongo colores

Marcelino H. B.

lunes, 13 de febrero de 2012

amigo, amiga, nunca me fui

AMIGO, AMIGA NUNCA ME FUI



Amigo, amiga hoy te recuerdo aún más

Porque el día es un día especial a celebrar

Es el día, pero no más especial que tú

Y de mi amistad no he de callar



Te recuerdo en los caminos donde anduvimos

Te recuerdo en las calles donde platicamos

Te recuerdo en aquel lugar donde con la plática comimos

Te recuerdo en mis lecturas donde compartimos libros



A ti amigo te recuerdo porque siempre estuviste conmigo

Y hasta un mundo mejor, en sueños,  construimos

Siempre me diste lo mejor de ti

Y yo nada te di que no fuera del corazón



Amigos, amigas quiero con ustedes refrendar mi amistad

Aunque a veces no timbre el teléfono de casa o el celular

O tampoco recibas con frecuencia un mail

Pero te recuerdo en el tiempo, en la distancia: sin fronteras.



Muchos son los amigos que recuerdo

Los recuerdo por sus palabras, por sus acciones

Por su ejemplo, por escucharme, por apoyarme

También a ustedes, que ya fueron, los recuerdo.



Puedo impulsarte a siempre adelante a seguir

Si llegas aún más lejos, yo contigo he de ir

Tus triunfos también serán míos.

Si ríes seré feliz, si estás triste estoy ahí.



Amigos, amigas, estoy aquí.

Nunca me fui.



MARCELINO H. B.




sábado, 21 de enero de 2012

NO DIGAS NADA

No digas nada

No digas nada
Hoy quiero decir mucho
Me inquieta lo incierto
Y lo cierto le rehúyo

No digas nada
Para no romper el silencio
El silencio impenetrable y mudo
Grita en su interior

No digas nada
Porque todo está dicho
La mirada enumeró
Y mi rostro lo reflejó

No digas nada
Prepara tu palabra
La hora se acerca
Para romper la garganta

No digas nada

Estamos juntos y se romperá
El silencio se ocultará
Y la verdad no se callará

La hora llegó
Vamos todos a gritar
¡libertad! ¡libertad! ¡libertad!
¡no callarán la verdad!


Marcelino Hernández B.

lunes, 26 de diciembre de 2011

INTERCULTURALIDAD. EL RESPETO A LA DIVERSIDAD


La interculturalidad: el respeto a la diversidad

Marcelino Hernández Beatriz

 Agradezco enormemente a las autoridades de esta Universidad Tecnológica de la Huasteca Hidalguense por la invitación que se me hace en el marco de los festejos del XV aniversario de la fundación de esta noble institución. Universidad que ha dado un fuerte impulso a la superación académica, profesional y personal de los jóvenes de la región Huasteca que muchos son hablantes de la lengua náhuatl; otros, tal vez sean hablantes de tenek o pame que son también lenguas de los estados vecinos: Veracruz y San Luis Potosí.
Me pidieron que diera una conferencia sobre interculturalidad, lo cual haré con mucho gusto. Compartiré con ustedes algunas de mis reflexiones que he realizado a partir de mi propia experiencia, andando por aquí, por allá, y por el trabajo que he venido realizando a través de los años con diferentes actores: jóvenes y profesionistas.
Es muy probable que mis comentarios que voy a hacer no todos estén de acuerdo conmigo, pero dejaré mis reflexiones para que sean consideradas como puntos a discusión en el futuro, ya que tratar el tema de la interculturalidad es un asunto todavía muy árido, aunque todo el mundo habla de ella, pero poco se ve concretada en la vida cotidiana de los habitantes de cualquier territorio; incluido el nuestro. Todos, de alguna manera, nos apropiamos del concepto y tratamos de comprenderlo, pero hay muchas dudas, inquietudes, falta de claridad; incertidumbre en el cómo actuar y qué rol jugar en todo esto.
Para poder hablar de la interculturalidad es necesario primero definir qué es cultura y qué es la identidad, ambas son partes inherentes de la misma. Después abordaré el asunto propiamente de la interculturalidad.  
La cultura, desde la definición más filosófica, se dice que: “es el conjunto de los modos de vivir y de pensar cultivados, civilizados, pulimentados a los que se suele dar el nombre también como civilización"[1].
Luego entonces la cultura es un resultado de las acciones del mismo ser humano y que se da a través de las relaciones individuales, colectivas, grupales y, también con el medio natural. Con esta relación se va formando una concepción de la vida y de pensamiento que caracterizará al colectivo, a la comunidad, al pueblo o nación. Los integrantes del colectivo se apropian y transmiten este modo de pensar y de vivir a las futuras generaciones; aunque, hasta ahora parece ser que se trasmite sólo desde la forma natural, como algo innata, y en todo los tipos de sociedad.  Es decir, no se enseña la cultura-identidad directamente como puede suceder en un espacio escolar. Esta cultura del colectivo y demostrado como identidad en lo individual; aun viviendo en una localidad, por cuestiones naturales, sociales, culturales, religiosos, etc., nunca, todos los integrantes, ven lo mismo, ni de la misma manera: no todos conciben igual la vida y; por lo tanto, no piensan ni actúan de igual forma. Aquí se aplica el dicho de que “cada cabeza es un mundo”.
Así que, tal vez, la cultura la distinguimos como algo más arraigada en las localidades, comunidades y pueblos. Tal vez cuando hablamos de cultura, refiriéndonos a nuestro país, visualizamos y nos acercamos más hacia los pueblos indígenas ya que de alguna forma es donde todavía se puede apreciar con mayor claridad. Por ejemplo, los pueblos nahuas, no piensan ni actúan igual que los tenek o pames. Cada cultura indígena tiene su propia lengua, sus costumbres, formas de ver el mundo: su cosmovisión, sus creencias, su vestuario, su gastronomía, sus fiestas,  tradiciones, sus rituales, su relación con la naturaleza, etc. De tal forma; yo, como miembro de una comunidad indígena, me transmiten, me apropio de la forma particular de pensar y de vivir: lo hago mío, me siento parte de esta cultura y, es además, mi identidad y mi origen. Abordaré un poco más adelante, con más detalle, esta cuestión de la identidad.
México, es pues, un país multicultural, porque en su territorio habitan varios pueblos, etnias, (culturas) con distintas formas de vivir y de pensar. Si habláramos sólo de las culturas indígenas estaríamos hablando de por lo menos sesenta y ocho, que son las lenguas originarias, pero al interior de cada una de las sesenta y ocho lenguas hay variantes dialectales y que, cada pueblo, también defienden sus particularidades. Pero en nuestro país resulta que los indígenas ya no sólo están en un territorio, en su lugar de origen, ya se encuentran en cualquier parte del país o en el extranjero y, en nuestro país también hay extranjeros de distintas nacionalidades; entonces, lo importante en este asunto, es que las culturas (individuos, colectivos, grupos) no son estables territorialmente hablando, hay mucha movilización y aún más en la época actual, así que, es aquí donde podemos hablar de un contacto de las distintas culturas, pero con este contacto, relación no es precisamente que se esté dando una interculturalidad. Lo abordaré más adelante. Antes quiero compartirles la cuestión de la identidad, que es como un sello de la cultura que uno porta o debería portar a lo largo de su viaje por esta vida o por el mundo: saber quién soy, de dónde vengo, sentir orgullo de mi familia y de mi país.
Pero, ¿cómo conservar una identidad “pura” cuando las culturas son movibles, los individuos o grupos se mueven de un lugar a otro, dentro del municipio, del estado, del país y fuera del país? Esta movilización provoca, de manera drástica en los individuos, una alteración de la cultura-identidad, su cultura de origen choca con el medio de su nuevo hábitat.  En el lugar de origen, por lo menos se siente uno parte de la localidad y partícipe en las actividades propias de la cultura del pueblo.
He aquí otra pregunta ¿Qué hacer con la cultura e identidad de origen cuando ya se vive en un lugar distinto?
Esta pregunta no es fácil de responder ya que la identidad y la cultura en un mundo tan diverso, tan multicultural y en un mundo globalizado donde lo menos importante es saber quién soy, de dónde vengo, qué quiero, hacia dónde voy, con quién me identifico,… lo que se desea en la actualidad es vivir aunque muchas veces sólo se sobreviva y siempre persiguiendo el adquirir bienes materiales a costa de lo sea. Saber sobre mi identidad ¿para qué? Muchos no tenemos en claro cuál es nuestra identidad y seguimos avanzando con nuestras vidas.
La Real Academia Española define a la identidad como el “conjunto de rasgos propios de un individuo o de una colectividad que los caracterizan frente a los demás”
La identidad es una característica personal que aguarda, ciertos rasgos, a un determinado grupo social con la que se tiene cierta afinidad, a veces, satisfacción. Digo cierta afinidad porque si bien se comparten algunas particularidades como grupo no siempre, de forma individual, se piensa y se actúa igual que todos los miembros de la colectividad. Es decir, no todos los campesinos piensan y actúan igual, como tampoco lo es con los comerciantes, albañiles, curanderos, maestros,…
Como persona, de manera individual, se puede uno identificar a qué grupo pertenece a partir del reconociendo del origen de la familia y, que los padres pertenecen a un determinado grupo, a una comunidad y la cultura de un país. Por ejemplo, reconocerse que uno proviene de una familia indígena, que pertenece a un cierto grupo - cultura: como la náhuatl, tenek, pame u otro y, que además, por nacimiento uno es mexicano.
Siendo así parece muy fácil saber la identidad de cada persona y que esta es a partir del origen: del lugar donde nació y de la descendencia de los padres.  Podría decirse que uno es indígena porque los padres son indígenas;  pero esto no es tan literal, ya que tener una identidad no basta con saber y reconocer de dónde viene, dónde nació y quiénes son los padres; se requiere además convicción. La identidad, entonces, no es un simple sustantivo, es además un verbo, es dinámico y actuante. Es preciso considerar algunos otros aspectos sobre la vida de cada uno y poder llegar a conocer las similitudes y diferencias con respecto a los demás. 
Tal vez esto ayude a clarificar un poco: hay personas, que por descendencia, son indígenas, pero no se sienten indígenas; sino todo lo contrario, la rechazan; hay gente que no es indígena y se asume como indígena porque trabajan con grupos indígenas y se involucran tanto con la etnia que se consideran parte de este grupo, aunque sean completamente ajenos por descendencia. Hay otro grupo, este no sabe cuál es su identidad porque no tienen descendencia indígena y, ser mestizos significa que no son de una raza pura; por lo tanto, es igual a no saber quién o quiénes son. Pero hay un grupo más, tal vez este sea más grande que los anteriores porque muchos caemos o pertenecemos a este. Su característica principal es que se sienten sin identidad, no saben, pero además ni les preocupa, ni siquiera se sienten inadaptados, tal vez sí excluidos y no hay nada o casi nada que los una; son más escurridizos, son más adaptativos. Los miembros, de esta última categoría, son más multiculturales, se adaptan rápidamente en cualquier lugar integrándose a sus habitantes.
La mayoría vivimos como el echarnos al río y dejar que este nos lleve donde quiera, o nos lance a la orilla o nos deje caer en un precipicio; no importa si nos arroja a la orilla o no. En este ejemplo se aplica el dicho que dice: “lo importante es vivir el hoy, el mañana no importa”.
La pregunta es ¿Se puede vivir así, sin identidad o tener muchas identidades?

Tratando de responder a la pregunta que si puede uno tener o pertenecer a distintas identidades diría que sí, de hecho es así como nos movemos, cada lugar donde se llega, siempre lo primero que se busca es ser parte del grupo, del nuevo lugar; aunque también es cierto que hay ciertos rasgos físicos, valores, actitudes, conocimientos, habilidades, creencias, etc., pertenecen a la cultura de la  descendencia y esta particularidad jamás se pierde, aun negándola, más bien uno lo oculta por voluntad propia, pero sigue siendo quien es.
Muchas veces, la identidad que uno tiene o al que pertenece, no siempre es lo que uno desea y no se puede decir: “soy quien quiero ser”; cuando se tiene descendencia indígena es indígena aún sin el consentimiento de uno.   Sentirse o no parte o integrante de la comunidad o cultura es también una cuestión de actitud personal; sin embargo, tener o conservar una identidad no es sólo un asunto personal, es además, un asunto social; incluso político. Pero, al parecer, no hay persona alguna, en los tiempos modernos, que tenga una sola identidad.
Hace rato mencioné que es muy difícil tocar el asunto de identidad, en los tiempos modernos, porque esta es un hilo cada vez más delgado debido globalización, movilización-migración que afecta en todo el mundo. Entonces ¿valdrá la pena seguir conservando la identidad de origen cuando ya no se vive en el lugar donde uno nació, donde están las raíces, donde está la identidad por descendencia o de origen?
Hablando de los grupos o culturas indígenas, que son, en apariencia los que tienen una identidad más marcada, más definida, más consolidada. Muchos de estos migran a las grandes ciudades o incluso en el extranjero, ¿pondrán conservar de manera limpia su identidad donde radican actualmente? En estos casos entran en juego muchas cosas, si no se adaptan de manera rápida a su nuevo hábitat: conocer, dominar y apropiarse de la nueva cultura, que parece prioritario hacerlo y de manera rápida, es además una condición sino no se quieren sentir excluidos, humillados, ignorados,… aunque esto, muchas veces, signifique rechazar su identidad de origen.
Aquí hago una reflexión a través de la siguiente pregunta ¿cómo se siente un hijo de cuyos padres son indígenas pero ahora viven en la ciudad y no se le enseñó la lengua indígena? Difícilmente este hijo podrá sentir o identificarse como indígena ya que nunca estuvo en contacto con la cultura de este grupo a la cual pertenecen sus padres.
Otro ejemplo sería de aquellos conciudadanos que viven en los Estados Unidos, podrán sentirse como mexicanos pero ya no están en México, se encuentran en un país distinto, extraño y con otra cultura, ¿serán estos los que no tienen patria, los excluidos, los de sin identidad? Los exiliados también se encuentran en este caso.
Muchos estudiosos, académicos o filósofos como Stuart Hall, Fernando Savater, Zygmunt Bauman, entre otros dicen que la época moderna, es un mundo de caos, por lo tanto no hay identidad, más bien andamos en busca de ello, como el buscar el paraíso prometido. Esto puede entenderse así, por la movilización que existe, es mejor no quedarse con una sólo identidad y menos en la que uno no se siente satisfecho o no está a gusto con ella. Por ejemplo hay muchos indígenas que reniegan de su origen porque no se sienten satisfechos, el ser indígena no les da seguridad, no les da certidumbre, satisfacción; luego entonces, no tendría caso obligarlos a sentir lo contrario ni tampoco hacer que retrocedan a sus orígenes. Por ello algunos pensadores dicen que es mejor tener varias identidades, es decir, adoptar la identidad de donde se vive o se llega a vivir. Tener como un guardarropa es lo ideal en la actualidad. Tendremos que pensar ahora que somos hombres del mundo.
Lo que tenemos en el país, como en el mundo, son distintos grupos que de alguna manera se identifican: como los gay, las lesbianas, los cholos, los punk, los nahuas, los tenek, los pobres, los ricos, los estudiantes, los campesinos, los albañiles, los artesanos, los profesores, los delincuentes, etc., pero dentro de estos hay otros subgrupos. Por lo tanto, pertenecer a un grupo determinado es también asumir ciertas conductas, seguir reglas de este grupo y, si no se está a gusto puede tomarse la decisión de salirse. Estos grupos, muchas veces, se vuelven antagónicos, grupos de choque: unos contra otros. Parece ser que nadie está satisfecho de lo que es, de lo que tiene, de donde vive,…pero tal vez esto es lo que precisamente los une, lo que se tiene en común: la insatisfacción.
La identidad es una cuestión social y política. Social porque es un resultado que se da desde las relaciones humanas y, política porque el estado, con toda la estructura que tiene y a través de la educación, de los medios de comunicación, de la economía,… nos da cierta identidad: cómo pensar, cómo actuar, cómo vivir,… aunque no sea precisamente el de ser mexicanos.
El estado ha perdido credibilidad, ya casi nadie cree en él, no tiene la capacidad de proporcionar la satisfacción mínima necesaria para sentirse complacidos. Incluso, el estado se siente abandonado, tanto así que ataca a cualquier individuo, grupo, comunidad o pueblo que lo considere como enemigo, un peligro para la nación, una nación que no es de todos, una nación que es sólo de aquellos que están satisfechos. Los movimientos en su contra no son menos que su propio resultado.
Lo que puedo concluir entonces es que en realidad la identidad se forma, se forja, se construye, se asume de manera voluntaria más que por una cuestión de origen o de imposición, y esta se va logrando a partir de donde uno vive; aunque a veces no precisamente sea del agrado. Si un indígena no quiere pertenecer a su cultura, a su grupo de origen jamás lo hará por la fuerza. La identidad es orgullo, es placer, es satisfacción, es identificación, es aprecio, es amor.
Si México es un país multicultural, multiétnico, plurilingüe y con mucha movilización, muchos migrantes. Tal vez por ello conviene hablar de un proyecto como un país intercultural. Hablar de interculturalidad es reconocer que existen varias culturas en relación en un determinado espacio, esto es algo, como ya lo mencioné, inevitable ya que hay tanta movilización de individuos. Pero la interculturalidad se entiende no como un simple reconocimiento de la existencia de varias culturas en un determinado espacio, consiste en aceptar que deben existir y convivir en un marco de respeto, de equidad y de igualdad.
Aquí es donde me pregunto si esto será posible porque, como lo veo, todavía hay una gran lucha desde el mismo estado por no ser igualitario, ni equitativo con todas las culturas existentes en el país. Este parece ser que delega la responsabilidad a los ciudadanos, a los grupos, a los pueblos de hacer que se dé la interculturalidad mientras que el estado actúa en sentido contrario, lo que conlleva a un divorcio de la sociedad con el estado. El estado no actúa para formar una identidad de nación, de pueblo que significa compartir ideas, inquietudes comunes, sentir orgullo por ser mexicano,… Hacer esto sería formar a un enemigo interno mucho más poderoso que acabaría con el sistema actual.
Mucho de lo que se ha logrado legislar en defensa de las culturas, de las lenguas, de las tradiciones como una identidad de México, de los mexicanos, el estado no lo ha proporcionado de manera gratuita, se ha tenido que librar algunas batallas; incluso sangrientas.  
Las batallas violentas que hoy vive México son precisamente a la falta de respeto, de un trato igualitario y justo entre los individuos, entre los grupos, entre las culturas. Por qué no entendemos que somos iguales, que nuestra identidad debe ser, en primer lugar: mexicanos. Y somos todos los que nacimos aquí; incluso los que no nacieron aquí pero viven en este país. Por qué no podemos pensar que como mexicanos somos responsables de lo que pase en México.
Sé que muchos de los mexicanos, en la actualidad, no nos sentimos orgullosos de serlo porque no estamos satisfechos de lo que está ocurriendo, por lo pronto no quisiéramos tener ese sello, esa identidad, esa identificación de la cultura; pero aún así, somos mexicanos.
La interculturalidad será posible sólo cuando aprendamos a vivir de manera armónica, reconociendo y respetando las diferencias individuales y colectivas: así podremos evitar luchas, confrontaciones y el deterioro de la sociedad.
Quiero pensar que somos como una naranja: la naranja, en su interior, la podemos ver que está formada en gajos y estos contienen la pulpa que son como pequeñas gotas en bolsas separadas, todo esto junto forma la naranja, la naranja como una sola unidad.
La reflexión se queda en: quién quiero ser, por qué quiero ser así, a dónde quiero ir y llegar. Reconociéndose sabremos con claridad nuestras potencialidades y nuestras deficiencias para trabajar en ellos y ser hombres y mujeres más íntegros.  
Mi experiencia personal es: me reconozco como indígena, hablo mi lengua, me enorgullezco de ser náhuatl, jamás lo niego, lucho por preservar la cultura, la identidad que se refleja también en mis valores, me siento parte y actúo como tal, como miembro de mi grupo étnico. Además, sé que vivo en una cultura distinta pero no peleo con esta ni menosprecio la mía. Llevo en mí el sello de mi identidad; aunque precisamente no sea pura, pero yo la conservo a partir de una decisión propia. He entendido que nada me quita ser y sentirme indígena y que aprender de la otra cultura tampoco me hace superior; simplemente sé adaptarme en una y en la otra cultura pero siento más orgullo y más satisfacción en la mía: de mi origen, de mi descendencia y en mi propio contexto.
Todos los que vivimos en este país, solo por eso somos mexicanos, somos hermanos. Tenemos grandes posibilidades para ser un gran país con verdaderas y profundas raíces de nuestro pasado: en nuestro pasado encontraremos que hubo una forma de vivir y de pensar.
Vivir en armonía entre hombres en relación armónica con la naturaleza debe ser nuestra prioridad.

 Muchas gracias.

 


[1] Abbagnano Nicola. Diccionario de Filosofía, F.C.E.

MULTILINGÜISMO ¿CÓMO ABORDARLO?

                                           Multilingüismo ¿Cómo lograr el abordaje?

                                                                           (PRESENTACIÓN COMO PANEL EN EL PRONIM CHIHUAHUA)

                                                                                                                         Marcelino Hernández Beatriz.

 El asunto del multilingüismo en las aulas es un asunto que trae locos a todos los países del mundo, precisamente se da bajo este régimen de la globalización y por el fenómeno de la migración al interior de los países y hacia otros países. Esto fenómeno ha acarreado múltiples problemas no sólo sociales, culturales, políticas,… sino que, principalmente, en la atención de los infantes en la continuidad escolar.

En nuestro país existen al menos 68 agrupaciones lingüísticas, con un sus respectivas variantes dialectales que están determinadas principalmente en áreas geolingüísticas y que a veces estas variantes presentan dificultades para comprenderse entre todas. Aunque esta dificultad, no es tan real, en ocasiones se trata más bien de una actitud lingüística de los propios hablantes, por no tener deseos de identificarse con el grupo dicen tener dificultades de comunicación.

En México existe mucha movilidad de individuos hacia al exterior y también al interior de los estados. Esta movilización mayoritariamente se da en las familias más pobres del medio rural e indígena. Hay estados expulsores y otros son los receptores como es el caso del estado de Hidalgo, Veracruz, Chiapas, Guerrero, Oaxaca; este último, tan sólo en el Valle de San Quintín, el 80% de los jornaleros son de origen oaxaqueño, principalmente de los grupos etnolingüísticos mixtecos, zapotecos y triqui[1].

La migración agrícola migrante, al interior del país, es una situación de siempre pero en los tiempos actuales este fenómeno se ha incrementado y sigue en aumento, principalmente hacia las zonas agrícolas más modernizadas del país. Hacia el norte: Sinaloa, Sonora, Baja California Sur, Chihuahua, Tamaulipas, entre otros, ya sea por temporadas o bien para establecerse de manera de definitiva.

El problema más grave de la migración es cuando se hace con toda la familia, llevándose a los hijos en edad escolar, quienes interrumpen su avance educativo y se vuelven en alumnos irregulares: alumnos que no todos tienen la oportunidad de llegar a algún campamento y ser atendidos; aunque atenderlos implican varias problemas, que no son sólo de seguimiento, evaluación, materiales didácticos,… el problema grave en la actualidad es el cómo atender a estos alumnos de diferentes grados  escolares, diferentes lenguas y variantes, distintos grados de bilingüismo, cultura y región; además con docentes monolingües en español o que apenas sí dominan una lengua indígena y que puede no ser la misma variante que la de los alumnos.

El reto es buscar alternativas de atención a esta diversidad lingüística y cultural en las aulas de los campamentos agrícolas:

Para visualizar la atención educativa de estos alumnos de manera más congruente y pertinente se deben considerar las condiciones y necesidades prioritarias que presentan los alumnos según el contexto y ambientes de donde se desenvuelven: su lugar de origen y donde llegan.

En el contexto comunitario de su origen

Los alumnos, en sus comunidades de origen, tienen su vida resuelta, no tienen dificultad alguna para realizar sus actividades cotidianas y cubrir sus necesidades prioritarias porque conocen la comunidad, hablan la misma lengua que todos, tienen a sus familiares con quienes platican y cuentan con sus amigos; conocen lo que les rodea: su ámbito natural, cultural y social. Se sienten identificados con todos los integrantes de la comunidad y de sus alrededores, saben de las costumbres, tradiciones y saberes. Por lo tanto mantienen más arraigada su identidad: preservación de su cultura, lengua y cosmovisión.

En los contextos comunitarios, en el lugar de origen de las niñas y los niños, el aprendizaje del español es más lento ya que, en muchas ocasiones, es la lengua indígena que predomina en el uso; el español sólo se llega a usar en la escuela o para comunicarse con los mestizos.

Los infantes, en los lugares de origen, tienen la posibilidad de estudiar, jugar y trabajar un poco; pero al llegar a los campos agrícolas, estos infantes de pronto dejan de serlo; se vuelven adultos, con todas las responsabilidades que ello implica y, a veces algunos dejan de estudiar y de jugar. Su vida infantil se trunca abruptamente. Cuando llegan los infantes a los campos agrícolas les cambia toda la vida.

Cuando a las niñas y los niños se les dice que van a salir hacia otro lugar, lejos, para ir a trabajar, muchos de estos ni siquiera dimensionan la distancia, principalmente los que salen por primera vez. Preparan sus cosas.

Para los infantes, quienes salen por primera vez fuera de su lugar de origen, comienzan a tener muchas interrogantes del viaje y del lugar destino.

Durante el trayecto:

Los infantes a veces van callados sólo observan a su alrededor desde el camión que los lleva,  la vegetación, el clima, el tiempo del recorrido, ciudades que atraviesan, casas, carros, suspiran por su casa, por sus amigos, etc. 

Piensan cómo será el lugar a donde van a llegar, con quiénes van a convivir, que si hablan la misma lengua que ellos, que si van a estudiar, que si hay río, arroyo o tal vez mar, que si hay animales, que si van a ver tele, que si van a comer igual o mejor que en la casa,… Lo creo que no piensan es que su vida cambiará por completo.

Para las niñas y los niños indígenas sus pensamientos, sus recuerdos lo hacen en la lengua indígena.

En el campo agrícola

Los infantes, como mexicanos que son tienen sus propios derechos, incluyendo la de la educación; pero atender a estas niñas y niños en edad escolar, bajo la situación de migrante, es todo un reto, como ya mencioné; no sólo implica aspectos operativos.

Los alumnos, al llegar al campo agrícola: su nuevo hogar, escudriñan el lugar, su nuevo hábitat. Se preguntan: dónde van a vivir, con quiénes van a compartir los espacios, sobre los cultivos, maquinarias, su actividad,... Comienzan una nueva vida y también su aprendizaje, con ello también implica a cambiar su forma de pensar y de actuar. Entran en un conflicto de identidad y de pertenencia: quién soy, dónde vengo, dónde pertenezco.

Los infantes, ante lo nuevo que tienen a su alrededor y ante sus necesidades inmediatas, su aprendizaje es mucho muy dinámico. Este aprendizaje se basa en la observación-ejecución y, para aprender a hacer algunas cosas, los alumnos enseñan bajo el siguiente esquema: escucha, mira y hace. No tienen más tiempo para aprender, así que se aprende haciendo.

Estos niños y niñas aprenden a sumar, restar, multiplicar, dividir, calcular, medir, pronosticar, estimar, conocen historia de vida de los demás, aprenden a relacionarse, aprenden de los cultivos,…., bajo sus propios esquemas y procedimientos, por darle un nombre desde una pedagogía oral. Se hace, por lo tanto, bajo aspectos concretos.

Para la comunicación intentan hacerlo con el resto de la comunidad usando el español, que ahora es la lengua franca, muchas veces esta lengua es de forma incipiente, pobre, apenas se comunican con monosílabos o frases cortas; pero, tal vez su necesidad inmediata que tienen los infantes, es precisamente aprender el español de manera mucho muy rápido porque desean comunicarse con los demás, con los otros niños y, con ello aprender nuevas cosas. La  lengua indígena, por lo tanto, ya no es su necesidad y su uso se reduce a nivel familiar.

Me centro en la atención de estos niños y niñas en el aula, en una situación de multilingüismo porque en cada campamento agrícola, en cada aula se atienden a los infantes de distintas lenguas nacionales y variantes de las mismas. Este es el reto ¿cómo hacerlo?   

Atención en el aula

En primer lugar es preciso reflexionar a partir de donde se desenvuelven los alumnos: su nuevo contexto y cuál es la función de las lenguas L1 (primera lengua) y L2 (segunda lengua) para cubrir sus necesidades en el campo agrícola.

En las aulas lo ideal, en el proceso educativo, es que haya docentes que atiendan a los alumnos por cada lengua indígena; esto no es posible porque además también se necesitaría un docente por cada variante, lo que lo vuelve prácticamente imposible. Ante tal circunstancia se pide que, por lo menos, el docente domine alguna lengua indígena de los alumnos que atiende. Si el docente desea aprender una, le sugiero hacerlo con una que le sea más familiar o de más fácil pronunciación. Esto permitiría acceder a la escritura de la manera más sencilla.

Sugiero además hacer, en primer lugar, un diagnóstico lingüístico de todos los alumnos para identificar el grado de monolingüismo y bilingüismo que presenta cada uno. Contar con material bibliográfico de lectura escritos en lengua indígena y en forma bilingüe y material audiovisual en cantidad suficiente en las distintas lenguas nacionales.

La adquisición de la L1 y L2 se dan de manera oral, ambas lenguas, en las aulas del PRONIM se convierten en lenguas de adquisición. Entonces para la escritura en las dos lenguas se hará a nivel de alfabetización y es difícil determinar cuál sería la lengua de instrucción; sin embrago, el español, como  lengua franca, se usa como lengua de instrucción aunque para los alumnos es una lengua de adquisición; con la ventaja que ya en la actualidad es difícil encontrar alumnos completamente monolingües en lengua indígena.

Para la enseñanza – aprendizaje, el docente no tiene precisamente que dominar la escritura de todas las lenguas indígenas. En los casos de multilingüismo es mejor hablarles, hablarles mucho en español, como lengua franca y por la necesidad que presentan los alumnos por aprenderla.

Escribir en lengua indígena muchas veces se vuelve un dolor de cabeza para los docentes; además, hay lenguas que están en un proceso y otras todavía no se escriben; es aquí donde menciono que lo más importante es fomentar la lengua oral en la lengua indígena, de esta forma los alumnos fortalecen más la lengua indígena y no se da una incipiente formación escrita, que se termina escribiendo apenas algunas palabras o frases cortas.

Decirles y mostrarles figuras de algún tema en español y que los alumnos lo identifiquen usando (pensando) lengua indígena pero es preciso explicarles o buscar sinónimos de aquellos conceptos que son más difíciles de comprenderlos para que los alumnos asocien más rápido o realicen anclajes desde sus conocimientos previos.

Que los alumnos y docentes practiquen la escritura y la lectura a partir de los materiales bibliográficos que hay en los centros. No importa que, los que no son hablantes de la lengua indígena, lo pronuncien mal, este es un proceso; pero los alumnos que sí son hablantes ellos sí lo pueden leer bien aunque no descodifiquen todos los signos gráficos de la escritura de la lengua indígena. Ejemplo: en español cuando leemos la palabra jaro y que en realidad está escrito como paro, no lo leemos así porque esta palabra-sonido en nuestra lengua castellana no existe, no tiene significado. En lengua indígena pueden leerlo alargando sonidos, acentuado incorrectamente,… Ejemplo: la palabra gracias: tlasojkamati (tlasojkamaati), hamadí (hamadi), Natetarabá (natetaraba). En este proceso, juntos: docentes y alumnos, aprenden.

Realizar actividades individuales, colectivas y grupales, donde se junten expertos y novatos, y tengan la posibilidad de compartir responsabilidades y conocimientos.

Las actividades escolares no siempre se deben de realizar dentro de la escuela, si es así, la mayoría de las veces, a los alumnos los volvemos muy pasivos en su aprendizaje, sólo son receptores; cuando ya nos han demostrado que son capaces de aprender de manera acelerada, por lo menos en las actividades fuera del aula. Las niñas y los niños ya saben mucho desde su contexto: los conocimientos previos, lo que se debe de hacer es formalizar estos conocimientos.

Sería interesante observar y recuperar qué procedimientos usan para aprender el español, para resolver operaciones matemáticas, para la cuestión de ciencias; lo que sí es seguro es que se hace de manera oral y a través de la observación-ejecución.

La escuela busca que los alumnos indígenas no pierdan su identidad, su lengua y cultura; pero los alumnos ya no se encuentran en su localidad de origen, esta tarea es muy difícil. Por ello, si no se les puede enseñar a escribir y leer en su lengua indígena, formándolos como verdaderos usuarios de las dos lenguas: español y lengua indígena, aseguremos que no dejen de hablar su lengua indígena y que sepan que su lengua también puede escribirse y leerse, con esto estamos garantizando la preservación de la lengua y el fortalecimiento a la identidad. En los campamentos promover que los distintos grupos indígenas practiquen su cultura: danzas, artesanías, ceremonias,… realizar estas actividades, festividades en forma colectiva donde se involucren todos los miembros del campamento.

Mientras los alumnos no dejen de hablar su lengua, esta perdurará, porque la condición de que una lengua no se pierda es que haya hablantes,  con ello estamos cumpliendo con las normas y leyes que protegen las lenguas y culturas nacionales y se respetan sus derechos a la educación. Estamos atendiendo a la diversidad con un enfoque intercultural.

Atender a la diversidad es un compromiso de todos.


BIBLIOGRAFÍA

Chapela, Luz y Nery Muñoz. (Coordinadoras) Aulas y surcos. Coordinación General de Educación Intercultural y Bilingüe. México, 2006.

Chiodi, Francesco y Miguel Bahamondes. Una escuela, diferentes culturas. Corporación Nacional de Desarrollo Indígena. CONADI. Santiago de Chile.

Garza Cuarón, Beatriz (coordinador) Políticas lingüísticas en México. Centro de investigaciones interdisciplinarias en ciencias y humanidades/UNAM, México 1997. (La democracia en México)

Instituto Estatal de Educación Pública en Oaxaca. Inclusión y diversidad. Discusiones recientes sobre educación indígena en México. Centro de estudios y desarrollo de las lenguas indígenas de Oaxaca. México, 2000

Martín Rojo, Luisa. (dir). Et.al. ¿Asimilar o integrar? Dilemas ante el multilingüismo en las aulas. Ministerio de Educación Cultura y Deporte. CIDE. 2003. No. 154. (col. Investigación)

Martín Rojo, L., Mijares, L. Solo en español: Una reflexión sobre la norma monolingüe y la realidad multilingüe de los centros escolares. Revista de Educación, 343. Mayo-agosto 2007, pp. 93-112.



[1] Inclusión y diversidad. Discusiones recientes sobre la educación indígena en México. P. 290.

jueves, 25 de marzo de 2010

Analfabetismo en Xochiatipan, Hgo., por localidad

EL ANALFABETISMO DE 15 AÑOS Y MÁS EN XOCHIATIPAN, HGO.


 

Han pasado muchos años y el analfabetismo, tal parece, que sólo disminuirá, poco a poco, por causas naturales ya que la mayoría de los analfabetos son personas mayores de cuarenta años. Mientras tanto, en los jóvenes se tiene la esperanza que concluyan, por lo menos, la secundaria y sean analfabetos funcionales y posteriormente migren hacia las ciudades y radiquen en ellas de manera permanente.

Hay algunas alternativas pedagógicas que se pueden experimentar:

Quiénes pueden ser los instructores:


 

  • Los alumnos de sexto grado de primaria alfabeticen a los familiares más cercanos.
  • Los alumnos de nivel secundaria den clases a nivel primaria.
  • Alumnos que cuentan con el apoyo de OPORTUNIDADES o de PRONABES.
  • Maestros que tienen el apoyo de ARRAIGO.
  • Entre otros.


 

Para los adultos


 

  • Brindarles el apoyo económico de manera inmediata lo que corresponde a un jornal diario cada vez que asista a tomar clases por lo menos cinco horas al día. Una clase por semana. (Con ello se garantiza que este día no se perjudica su ingreso)


 

Para certificar los avances


 

  • Que los mismos responsables sean los miembros de la comunidad, un comité, quienes con su firma, visto bueno, avalarán la presencia del instructor, de los alumnos y el avance, mediante pruebas escritas u orales; éstas presentadas a la comunidad.


 

Que la meta sea, que la mayoría de los adultos, concluyan la primaria.


 

Con esta práctica, que los alumnos sean los maestros, también se garantiza que éstos refuercen sus conocimientos. Varios pedagogos afirman que "el maestro aprende más cada vez que enseña"


 

Terminar la primaria no es suficiente para poder descodificar todas las palabras en español; pero, si a los indígenas se les enseña en su propia lengua y variante, por lo menos se garantiza que lo puedan entender y aprovechar los textos o libros que se han escrito en lengua indígena, que, hasta ahora, sólo es para el grupo privilegiado de bilingües que tienen la capacidad de descodificar las grafías utilizadas en la escritura de las lengua indígena.


 

Para el caso del español, si un indígena náhuatl aprende a escribir en su lengua materna, aprenderá a escribir y leer en español, ya que muchas palabras tienen el mismo sonido que el español y, para la comprensión, de aquellas que no sean de uso común, se pueden consultar en los diccionarios.


 

Sin embrago, para la escritura en las lenguas indígenas hace falta mucho por hacer. Al no diferenciar la variante estándar o franca no es sencillo hacer libros que sean comprendidos por todos los hablantes de una lengua; por ello es mejor alfabetizar en la variante de cada pueblo y, por lo menos, podrán leer textos de otras variantes. Lo que sería importante impulsar es la publicación de vocabularios de variantes de las lenguas; tal vez sólo las más extendidas, estos ayudarán en la enseñanza y para su consulta.


 

No creo, que una estandarización de la lengua sea la que ayude a la escritura de las lenguas y; menos para la conservación de la lengua. La escritura es totalmente independiente de la lengua hablada. Mientras se escriban o se publiquen en las distintas variantes o vocabularios de variantes ayudarán mucho en la estandarización, ya que las variantes serán más conocidas y, tal vez, aceptadas.


 


 

NOTA: Consulta el porcentaje de analfabetismo de cada localidad del municipio en http://nauatlajtoli.spaces.live.com/ en el apartado de SkyDrive en la carpeta "PÚBLICO"


 


 

Marcelino Hernández Beatriz

mhernandez_95@hotmail.com

sábado, 13 de marzo de 2010

EDUCACIÓN EN XOCHIATIPAN HIDALGO. BREVE DESCRIPCIÓN.


consulta texto completo con gráficas y tablas en la siguiente liga http://nauatlajtoli.spaces.live.com/ en el espacio de SkyDrive, carpeta "público"
La educación en Xochiatipan. Hgo.

Aspectos generales
  • Xochiatipan es un municipio que se encuentra del estado de Hidalgo y colinda con el municipio de Yahualica, Huautla, Atlapexco y por el estado de Veracruz.

  • Xochiatipan cuenta con 32 localidades y la cabecera municipal.

  • Municipio considerado con alto grado de marginación

Infraestructura

Todas las localidades cuentan con educación primaria y preescolar atendidos por la Secretaría de Educación del estado y por el Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE): 34 escuelas son de educación preescolar, 6 del CONAFE, y el mismo número de educación primaria, 1 del CONAFE. Una secundaria técnica ubicada en la cabecera municipal, la primera secundaria en el municipio fundada en el año de 1980 y 11 telesecundarias, un Bachillerato Gral. a Distancia y un Colegio de bachilleres. Cuenta con cuatro bibliotecas: dos ubicadas en las escuelas de educación media superior, una biblioteca pública municipal en la cabecera y una comunitaria en la comunidad de Texoloc.
Población
Según el INEGI 2005 el municipio tiene una población de 15.816 de 5 años a más, de los cuales 15.300 (97%) hablan lengua indígena De esta población, el 66% habla español y el 29% sólo habla lengua indígena.

Estos datos son muy reveladores, lo que significa, que de entrada, el 29% son analfabetas, seguramente son personas adultas, mayoría mujeres, y de las localidades más alejadas; sin embargo, del total de población del municipio, de 6 años a más: 15,365, el 35% es analfabeta.
De 15 años a más, a nivel estatal, el 13% es analfabeto y en el municipio un promedio de 40%.
Cuando se dice que el 66% de los indígenas también hablan español; esto significa que todos estos saben escribir y leer; por supuesto, menos en la lengua indígena. Dato importante para la educación indígena en el municipio.
La educación
La educación indígena no se refiere a tener una clave de educación indígena; sino el proceso de enseñanza aprendizaje que se dan en cada una de las aulas, que por cierto, hay dos localidades que tienen la clave de educación primaria rural: 13DPR0781V y 13DPR2633Z, pertenecientes a las localidades de Ixtaczoquico y Cocotla respectivamente. No hay necesidad de decirlo que son localidades completamente indígenas. Además, seguro que estas escuelas reciben libros escritos en español y en esta lengua son atendidos los niños.
Si bien está cubierta la demanda en cobertura esto no es suficiente para asegurar una educación de calidad y pertinencia. Como se observa en las gráficas anteriores la población es eminentemente indígena y que la educación desde preescolar hasta la secundaria, por lo menos, debe considerarse para la enseñanza y aprendizaje de los contenidos de las asignaturas o campos formativos en el caso de preescolar la lengua náhuatl.

En el nivel de preescolar la lengua de instrucción, sin discusión, debe hacerse en la lengua materna de los niños. Además, si se entiende que es en este periodo cuando se da el fortalecimiento de la lengua y, de forma paralela, el fortalecimiento de la identidad. Entender que en este periodo los niños forman su modo de vida en el futuro. Cuando a los alumnos se les obliga hablar en una lengua distinta a la suya estos se vuelven tímidos, callados y, desde este momento, se les señala como tímidos, cohibidos, con poco desenvolvimiento, a esto nunca se le relaciona con la práctica docente y el uso de la lengua, factores que ser la causa de esta conducta. Se llega a creer que tal actitud de los alumnos es completamente natural de los niños indígenas.
La educación primaria Señalo, al igual que la educación preescolar, la lengua indígena es la vía de comunicación para la adquisición de los nuevos aprendizajes. Partir de lo el niño sabe desde su entorno y en lengua indígena es una prioridad pedagógica. Si esto no se hace, habría que reflexionar si el rezago educativo se trata de un resultado del uso de una lengua distinta a la materna del niño. Además de quitarse la idea de que los resultados, en las distintas pruebas nacionales y el índice de reprobación, sea un resultado exclusivamente del alumno. Si bien, en cierto momento se vuelve un dilema el uso de la lengua indígena en el aula porque a los profesores se les exige elevar sus resultados de ENLACE, evaluación en las asignaturas de español, matemáticas y Formación Cívica y ética, en ningún modo se considera a la lengua indígena. Los resultados, es sin duda, que los alumnos no cuentan con las competencias necesarias para resolver los reactivos. No hay comprensión en la mayoría de estos reactivos porque presentan deficiencia en la comprensión de textos en su segunda lengua. Pero tal resultado es imposible mejorarlo si no se explica lo que se enseña en lengua indígena, esto no significa la traducción literal de todos los contenidos. Lo importante es explicar a los alumnos el procedimiento y ejemplificar desde su contexto: cómo cuentan, miden y pesan, además de la situación gramatical. Aunque esto conduzca a una simple castellanización.
Para entender claramente el español el alumno debe aprender primero su lengua, conocer su morfología, su estructura; y no me refiero propiamente a la enseñanza de la gramática. Pero la sintaxis de la lengua indígena es completamente distinta al español. Menciono algunas características de le lengua indígena y con ello tal vez se pueda comprender mejor de la dificultad que representan los alumnos para lograr la competencia escrita de la lengua española:


  1. No tiene artículos

  2. Los adjetivos van antes de los sustantivos.

  3. Las palabras, en su mayoría, son compuestas

  4. Los verbos se acompañan de prefijos pronominales

  5. No se pronuncia la letra "u"

  6. No existen verbos en infinitivo

  7. Las palabras compuestas se leen de derecha a izquierda

  8. La mayoría de los sustantivos inanimados (los que no se desplazan) no se pluralizan

  9. La sintaxis también es distinta: Nijtekito se ome tomatl- Lit. Yo fui cortar uno dos tomate. Fui a cortar unos tomates.
Con esta particularidad se comprenderá del porqué los alumnos no pueden relacionar plurales y singulares, no distinguen el uso de los artículos;… Así que, no es casual que los alumnos escriban en español con una sintaxis completamente distinta; porque, involuntariamente, escriben con las características morfológicas de la lengua materna. Luego entonces, tienen un cinco en español y diez en lengua indígena.
En la evaluación "Olimpiada del Conocimiento 2009" de 30 niños ganadores de todas las modalidades hubo un alumno ganador del municipio, pertenece a la modalidad de educación indígena, originario de la comunidad de Pesmayo.

En Cuanto al puntaje, el niño ganador tuvo un promedio de 42. Puntaje por debajo del global estatal: 49.8.
Para la educación de secundaria, no debería quedarse, de ninguna manera, alumno alguno sin cursarla porque la mayoría de estas están ubicadas en lugares estratégicos y relativamente muy cercanas; sin embargo, varios, principalmente mujeres, no se inscriben o desertan.
La situación es muy similar como la primaria, los alumnos, al concluir la secundaria, tampoco logran la competencia escrita y oral del español. Por lo tanto también habría que considerar que la lengua indígena, para los hablantes de esta lengua, como un recurso pedagógica y, que por ningún motivo, se considere como recuperación o fortalecimiento de la lengua indígena.
La secundaria recibe en primer grado el 96% de alumnos que egresan de la primaria. De estos, sólo el 90% egresa.
En la evaluación de ENLACE 2009 obtuvieron los siguientes puntajes.

CLAVE DE LA ESC
LOCALIDAD
PUNTAJE
13DTV0574M1IXTACZOQUICO
510,47245
13DTV0145V1 TEXOLOC
457,97881
13DTV0572O1 ACANOA
454,83241
13DST0030G1 XOCHIATIPAN
452,30668
13DTV0772M1 XOCOTITLA
449,06397
13DTV0064K1 OHUATIPA
442,77711
13DTV0776I1 XOCHIATIPAN
432,68385
13DTV0313A1 TLALTECATLA
431,63708
13DTV0671O1 ZACATLAN
416,70909
13DTV0099Z1 PACHIQUITLA
395,96473
13DTV0673M1 SANTIAGO II
394,94762
13DTV0573N1 CHIAPA
385,55788
Fuente: Página web de la SEP.

El puntaje global estatal: 497.1. El puntaje del municipio: 435.4. Sólo la telesecundaria de Ixtaczoquico se encuentra por arriba del puntaje global estatal.

En el caso de nivel bachillerato, en el municipio se cuenta con dos. Uno, ubicado en la cabecera municipal y; otro, en la comunidad de Ixtaczoquico. Estas dos escuelas apenas reciben un promedio del 52% del total que egresan de las secundarias del municipio.
CONCLUSIONES

El uso de la lengua indígena en las aulas se vuelve imprescindible, de lo contario no será posible que los alumnos logren aprender los nuevos conocimientos. Tratar a la lengua indígena, en el preescolar y primaria, como lengua de instrucción y el español como lengua de adquisición.

Hay carencias en equipamiento tecnológico, pero también recursos para su mantenimiento, de lo contrario son artefactos que no se usan por el miedo a que se descompongan y no haya recursos para su reparación.

Mayor dotación de material bibliográfico en las escuelas y la conformación de más bibliotecas comunitarias. Cuatro bibliotecas en el municipio no son suficientes. Es importante que haya mayor espacio de consulta, ofrecer servicio a toda la población con y promover la lectura.
A pesar de que existen escuelas en cantidad suficiente: primarias y secundarias, hay varios jóvenes que no siguen estudiando, aun contando con el apoyo de PROGRESA, este apoyo, al igual que PROCAMPO, su destinado es distinto para lo programado. Se usan los recursos para comprar sus necesidades inmediatas a nivel familiar; por lo tanto, el resultado en nivel educativo sigue siendo es muy bajo. En algunas localidades no se registra a ninguno con estudios superiores, los pocos que tienen tal grado de estudios, se encuentran fuera de su lugar de origen.

La mayoría de los jóvenes, al concluir la secundaria, migran a las grandes ciudades para incorporarse a las actividades laborables y contribuir al ingreso familiar. En el municipio, un campesino gana $ 50.00 por jornal.

Marcelino Hernández Beatriz
Correo electrónico: mhernandez_95@hotmail.com